25 de enero de 2011

Don't call me that in public.

Coger un tren sin destino (aparente)
Si véns amb mi,
y acabar en aquel lugar donde olvidaste
no demanis un camí planer,
lo que no supiste recordar luego.
ni estels d'argent,
Rehabilitar los viejos nuevos vicios,
ni un demà ple de promeses, sols
volviendo a la sonrisa con uno de esos chistes
un poc de sort,
que pensabas que dejó de tener gracia
i que la vida ens doni un camí ben llarg.
Aquel lugar es ese punto donde
Aquel lugar es ese punto donde convergen las historias,
Aquel lugar es ese punto donde se ocultan las horas,
Aquel lugar es ese punto donde se apuran las cervezas,
Aquel lugar es ese punto donde se acaban las historias,
Aquel lugar es ese punto donde se revuelve la tristeza,
Aquel lugar es ese punto donde se mastica la comedia
y la memoria sigue con su REC+PLAY
hasta el final de la cinta.

12 de noviembre de 2010

A este país le faltan las tablas de Rubalcaba

El día en que estalló la bomba
la plaza estaba abarrotada.
A pesar de la muchedumbre
reunida en el mismo punto
no hubo bajas, solo historias.

El día en que estalló la bomba
Nos vimos bailando un vals
Paso tras paso, titubeante,
el mar de dudas despejadas,
un último baile de esta historia.

El día en que estalló la bomba
tú y yo supimos qué pasaba.
Silencios cómplices detonados,
gritos secos y pescadores
que ganan en ríos revueltos.

27 de junio de 2010

Tristeza

B. está sentada en el parque y finge tristeza. Se lleva las manos a cabeza, resopla y suda. Sus ojos están vidriosos. De repente se levanta y se confunde con el gentío. Vaga desconsolada por los caminos que llevan a entradas, salidas, fuentes y kioskos. Imagina que su pareja rompe con ella, que la echan de su trabajo, que no puede pagar el alquiler. Imagina que te estás muriendo.

Y llora.

La gente la mira mientras llora tirada en el césped. Las palomas comen gusanitos en un suelo cubierto de lágrimas.

B. finge llorar hasta que tristeza toma su cuerpo. Desde ese momento, solo es ella misma en el parque y ha de fingir alegría el resto del tiempo.

30 de abril de 2010

Rebajas

Pensar de más a veces conlleva escribir de menos. Precios que hay que pagar para seguir pensando en lo demás y evitar escribir sobre aquello de menos precio.

23 de diciembre de 2009

Despertar

es abrir una ventana,
dejar que el aire te golpee,
inspirar
y respirar.

es esa hora muerta
en la que aún tu rostro provoca risas y sonrisas
a los que tienen la oportunidad de verte,
(o a tu propio reflejo si corres esa suerte).

no implica las palabras
que ahogan los pocos retazos
que tu cabeza guarda de tus sueños,
tus dulces sueños.

es afrontar
el lapso entre abandonar la cama
y volver a ella como si fuera el último.

Buenos días
y hasta siempre.

21 de diciembre de 2009

La penúltima.

Érase una vez
un pretérito imperfecto
en el que la sencillez reinaba
y todo era lógico y causal.
Pero tuvo un mañana
en el que cuatro palabras dictaron
que el desorden de los factores
ya no alteraba el producto.

Una vez más, las melodías de tristeza
ambientaban la historia de los tres últimos días
en los que los recuerdos aminoraban el paso del tiempo
y tú, fantasma, ponías en jaque de nuevo al rey,
en una partida perdida.
Desde el principio.

Y al final desechas todo lo aprendido
para volver al bruto buoyante que nunca tuviste,
porque el neto jamás fue lo que prometía.

Tranquilidad y paciencia, te dicen.

Palabras fáciles para el que no padece.

11 de noviembre de 2009

Artículo en plural con sustantivo cambiado de género.

Un myspace trae una melodía nueva.

Sigue el compás de tres por cuatro
tiempos pasados.
Precoz para la desilusón
precoz para el rechazo
precoz para las despedidas
precoz para entenderme.

Precoz para el cambio preconizado.

Y mientras, allá afuera,
atruena el canto monocorde
de una ciudad que jamás supe vivir.

Me niego en rotundo a morir en ella.

Echas la vista atrás y hacia adelante
y tirada en la cama, desordenada,
Arale sigue con su sonrisa perenne.
Recuerda que otoño es la época
de pisar charcos y brindar.

Por lo nuevo.
(y ya de paso, por los Nueva)

21 de septiembre de 2009

El centro de Madrid siempre será la constante

El mundo está en crisis, como tú, como yo;
mis bolsillos vacíos, tu vanidad siempre tan llena,
nuestras entrañas cada día más limpias,
el arte con pasos cada vez más neutros
y Preciados sigue siendo una masa solitaria.


Tercera persona no llegará ni a dos líneas
en el diccionario de tus recuerdos.

FIN

11 de agosto de 2009

I woke up today

Esta mañana me he despertado
y he notado mi edad por vez primera
tanto en mi mente como en mi cuerpo.
Ya no pienso tanto en cómo encajar
sino en cómo ser mejor persona.
Y mis dientes están peor
y me duele toda mi puta cara.

Esta mañana me he despertado
con un gemido y no con una explosión
de un niño o de un padre.
Parece ser que esos siete kilos
que he perdido desde que te fuiste
eran la parte de mí que más te gustaba
y que más conocías.
Esta mañana me he despertado
y he notado mi edad y la suma de todo lo que he hecho...
O me acaban de dar una patada en los dientes
o el tiempo ha terminado por cambiarme.

After Mike Kinsella.

6 de agosto de 2009

Introducción a la lógica formal

Todo comenzó como parte de un juego. Estaban en la cama fumándose el cigarrillo y a él se le ocurrió una manera estúpida de aliñar la típica pregunta.

¿Y si al comenzar el día te dijera un número que determinase las mentiras que ibas a decir durante el día?

Mentir.

Mentir iba a mentir igual, es algo natural a la naturaleza humana. Nunca fue amiga de las directrices, pero un número fijo de mentiras... no era una norma. Era algo incluso divertido. Accedió.

El primer día fueron doce, lo recordaba perfectamente porque era uno de febrero. Doce mentiras que iba apuntando haciéndose una pequeña rayita con un boli, justo debajo de su reloj de pulsera. Un pequeño tatuaje con el que poder llevar cuenta de sus mentiras diarias.

Fue su error.

Las mentiras controladas. Por ella; por él. Otra fuente más de discusiones. Genuina... Única en su especie. Algo que sólo ellos compartían.

Celos por las rayas escritas tras respuestas. Paranoia por la posibilidad de mentir en las muescas. Desconfianza por la falta de certeza. Y aún así... él seguía dictando números, día a día, como si fuese una religión. Un número tras otro.

El cero marcó el final de la historia. El final siempre fue una verdad absoluta.